La inocencia, qué hermosa es la inocencia, aquel tiempo y espacio en la vida en el que todo está bien, todo es perfecto, todo es alegría, todo es felicidad, todo es plenitud, todo es complitud, todo es maravilloso, todo ES… un estado en el que todo es BIEN y no cabe el mal. Un tiempo en la vida en el que todo sucede de manera sincrónica y perfecta y no tienes ni que pensar, todo fluye, todo es lo que debe ser, sin esfuerzo, con amor y sin más.

Por algún motivo, en la vida del Ser Humano, llega un momento en que esta conexión con la plenitud y la felicidad absoluta desaparece, se rompe…. no es casual. Pasamos de la pura conexión y consciencia, a la toma de contacto con la realidad colectiva y humana que se experimenta en cada hogar, en cada clan, en cada tribu, es “la caída”,  la caída del  estado de perfección y paraíso al estado de dolor, sufrimiento, culpa, desorden, caos, sensación de estar sólo y perdido, de haber sido expulsado del BIEN infinito en el que vivías por ser quien eres y por derecho divino, no por clase social, por dinero, por influencia política, por recomendación, por estudios, por lo que sea que tengas que hacer, vender o entregar.

En términos de Conciencia, el estado en el que el Ser Humano vive en constante felicidad y plenitud sin tener que hacer nada para vivirlo, simplemente se vive, se siente y ES. Pero la experiencia humana es difícil, hay dolor, hay sufrimiento, hay muerte, hay miseria, hay guerra, hay agresiones, hay decadencia, hay intereses y hay, hay, hay un montón de cosas que alejan al humano del estado de plenitud y conciencia Esencial.

Y… ¿por qué? ¿por qué el Ser Humano es tan desdichado e infeliz cuando podría vivir en la máxima conciencia y plenitud siempre? Según nuestra experiencia, en la vida, caemos del estado de plenitud y perfección al estado de dolor, culpa y sufrimiento porque somos tentados por el lado oscuro de la experiencia dual y humana, y si no salimos de ello, sino recuperamos la posición inicial, lo seguimos viviendo hasta que se soluciona.

¿A caso la vida feliz, plena, alegre y abundante no le gustaría a la mayoría de los Seres Humanos?

Por algún motivo, estamos viviendo una experiencia Esencial y Humana que nos facilita la conciencia y evolución necesaria para valorar correctamente lo importante, para retornar al HOGAR del que caímos y sentir la plenitud y complitud de nuevo. Cuanto más nos hemos alejado de este estado de INOCENCIA, más tardamos en volver. La inocencia de ser lo que eres y vivirlo en plenitud, con amor, con alegría, con bondad, con felicidad, y dejar de ser lo que NO eres, lo que te crea dolor, sufrimiento, angustia y separación del mayor estado de BIEN posible para una experiencia humana.

En ConBien fomentamos el estado Esencial que facilita ser tú mismo, libre, inocente, bueno, próspero, abundante, feliz, alegre, con sabiduría y compasión por la vida y por todo lo que existe y ES.

Vive la vida con la INOCENCIA suficiente para experimentar en cada partícula de tu existencia lo que ES y EXISTE sin fin, ilimitadamente.

Laura Sanmartín – ConBien Consulting

conbien.com